sábado, 1 de octubre de 2011

Suplicios de mariposa




Mientras intento llegar a las teclas del piano con mi mirada
cae en la tiniebla sin horizonte;
se mantiene en el vacío...

y deja que esas cuerdas me invadan el cerebro.
Es a veces tan vacía, tan monótona esta vida
que sólo con música pegadas a lo oídos
puedo sentir mis latidos de corazón.

Busco sentimientos profundos
aunque fuesen fugaces y ajenos,

sensuales y mágicos.
Soy una tragicomedia que emana lágrimas y sonrisas;
una inspiración risueña y amorosa
tengo una débil espalda que desea que le crezcan alas,
unos hombros sensibles que se enamoran de los otros.


Me pregunto qué es lo realmente me atormenta.
¿Cuántas noche de insomnio me quedan
para el próximo dulce sueño?



Imagen: Mi mariposa picoteando el piano

viernes, 27 de mayo de 2011

Soledad



Soledad, que me sacia las lágrimas
como ese viento frío que corta la piel.
Soledad, que me acompaña en mi insomnio,
en mis sueños con la realidad.
Ya no es risueño ni pájaros volando en la cabeza.
Es calma, es paz, es una tristeza, un aburrimiento;
ganas de pensar, dormir, caminar,
y caminar, y caminar, caminar
con la soledad, amarla, disfrutarla, acariciarla.
Es tan mágica que hace sonreír y llorar a la vez,
tan extraña...
mi consuelo, Soledad.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Un rencor escapaba entre mis dedos



Día nublado, esperanzas ocultas.
Entre las cortinas casi negras
aparece una espada y se aclara
sin saber la tragedia que le espera.
Truenos, tormentas. Furia , rencor.

Huye, fusilazo azul,
que el fuego te persigue,
el odio pronto te prenderá.

Huye, fusilazo azul;
que la ventisca no te disuelva,
el amor pronto morirá.

Noche despejada, viva pero defraudada.
Al lado de la luna menguada
parpadean estrellas y se abrazan
sin prever el fin que se acerca.
Armonía, ternura, calma.